Sin Ansu Fati y Leo Messi: Koeman encuentra su tridente galáctico

El míster neerlandés optimiza recursos

Ansu Fati tendrá que esperar más para debutar esta temporada con el FC Barcelona y con el 10 a la espalda, un número que le corresponde como heredero de La Masía del gran Leo Messi, que ayer, por cierto, se salió con Argentina. Pero Ronald Koeman, hombre de club hasta cierto punto, pero sobre todo personaje pragmático, no se puede detener en lo que no puede manejar o en el pasado glorioso del punta de la albiceleste, por lo que ha armado un tridente inédito, galáctico y que debe dar al Barça los goles que ponía el 30 del PSG.

Es más, posiblemente ante el Bayern Múnich podamos ver al menos a dos de estos tres integrantes del nuevo Barça sobre el césped del Camp Nou en el once titular y, a decir verdad, quizá no tengan tanto cartel como viejos tríos del club -léase la mítica MSN o aquél que formó Leo con Henry y Samuel Eto’o- pero desde luego son más polivalentes y a la espera de las recuperaciones del canterano, Sergio el Kun Agüero y Ousmane Dembélé deben dar goles al club.

Memphis Depay es ya el más reconocible de este tridente de ataque. El holandés se ha hecho con el mando de las operaciones, se ha creído desde el inicio su papel de estrella y está funcionando como tal desde que puso un pie en suelo catalán, por lo que el ex del Manchester United y el Olympique de Lyon no es sospechoso en este aspecto y rendirá. Ahora bien, no se le puede pedir al 9 holandés que marque los 30 o 40 goles que hacía el argentino, por lo que los otros dos integrantes del triunvirato llegan para apuntalar aquello que el de los Países Bajos no pueda cubrir.

Luuk de Jong y Philippe Coutinho (junto a Martin Braithwaite) deben dar los goles que necesitará el Barça para poder luchar por los grandes títulos en juego, especialmente LaLiga y la Champions League. El danés ha comenzado bien y el punta ex del Sevilla, si bien no goza de la mayor plasticidad, también posee olfato. Por su parte del brasileño se espera un paso al frente y una versión similar a la que vimos en el Liverpool. Todos ellos están obligados a rendir, al menos hasta que lleguen los refuerzos del nuevo 10 culé y el ex de City y Dortmund. El Barça tiene gol, solo ha de creérselo.