Laporta suelta el ‘top secret’ del que nadie quiere hablar en el Barça

El Barça, encuadrado en un duro grupo

Grupo muy difícil para el Barça, aunque podría haber sido mucho peor. Pero no cabe duda de que será muy complicado para los de Ronald Koeman, que tendrán que verse las caras con el siempre correoso Benfica, muy difícil de batir en su feudo, o con un Dinamo de Kiev con el que ya se cruzaron el curso anterior. Aunque, sin lugar a dudas, el gran ‘coco’ ha sido el Bayern de Múnich, que traer unos pésimos recuerdos a toda la afición culé.

Ya era considerado como una de las bestias negras, tras ese siete a cero en la eliminatoria de semifinales de la Champions League de 2013. Pero es que la cosa fue todavía peor y más dolorosa en la edición de 2020, cuando masacraron en cuartos al conjunto dirigido en ese entonces por Quique Setién, con una goleada histórica: ocho a dos. En ambas ocasiones, los alemanes terminarían ganando ‘la Orejona’. Ahora, buscarán repetir la hazaña.

No hace falta decir que son los grandes favoritos a pasar como primeros, lo que deja a los azulgranas en una situación complicada. Porque tendrán que pelear por el segundo puesto, cuyo billete no será barato, y, en caso de acceder a la fase final, a buen seguro que se medirán con uno de los conjuntos más duros. Por eso, Joan Laporta lo tiene claro, y el objetivo debe de ser quedar entre los mejores dieciséis. Pedir más es imposible, sobretodo, tras la marcha de Leo Messi al Paris Saint-Germain de Mauricio Pochettino.

En el Camp Nou, por lo tanto, pueden darse por satisfechos simplemente con no quedar eliminados a las primeras de cambio. Y otra misión para Koeman será plantar cara a Julian Nagelsmann y a su temible maquinaria, engrasada con estrellas mundiales de la talla de Robert Lewandowski, Joshua Kimmich, Alphonso Davies, Dayot Upamecano, Manuel Neuer o Thomas Müller. No piden ni siquiera puntuar, pero en el Barça esperan no llevarse otra humillación.

Una muestra de la decadencia de la entidad. Han pasado de ser aspirantes, a conformarse con no ser masacrados antes los grandes de Europa.

Es la dura realidad.