La nueva joya inmobiliaria de Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez cuesta millones

La pareja refuerza su imperio inmobiliario con una espectacular mansión en Portugal pensada para su futuro familiar

Lujo, patrimonio y visión de futuro. Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez amplían su imperio inmobiliario con una mansión millonaria en Portugal pensada para una nueva etapa familiar.

Una de las parejas más ricas del mundo sigue invirtiendo en patrimonio

Hablar de Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez es hablar de éxito, proyección global y una fortuna construida con visión a largo plazo. La pareja, considerada una de las más ricas e influyentes del panorama internacional, lleva años diversificando su patrimonio a través de inversiones estratégicas, especialmente en el sector inmobiliario.

España, Portugal y Arabia Saudí forman parte de su mapa personal de residencias. No son simples casas: son espacios diseñados para acompañar las distintas etapas de su vida profesional y familiar. La última adquisición, sin embargo, tiene un significado especial. Se trata de una mansión ubicada en Quinta da Marinha, una de las zonas residenciales más exclusivas del país luso.

La propiedad, valorada en torno a 30 millones de euros, está pensada como el gran refugio familiar de Cristiano cuando llegue el momento de colgar las botas. Un lugar para volver a casa, al origen, y disfrutar de una vida más pausada sin renunciar al lujo y la privacidad.

Una mansión diseñada al detalle para una vida sin prisas

La nueva residencia de Cristiano y Georgina impresiona tanto por sus cifras como por su nivel de personalización. El complejo se asienta sobre un terreno de 12.000 metros cuadrados, con una vivienda privada de 5.000 metros cuadrados construidos. Cada rincón ha sido concebido para combinar confort, diseño y funcionalidad.

La suite principal, de unos 300 metros cuadrados, marca el tono del conjunto: amplitud, luz natural y materiales de altísima gama. La mansión cuenta con dos piscinas, una exterior y otra interior, además de un cine privado, gimnasio totalmente equipado, sala de masajes y un garaje con capacidad para 20 vehículos, reflejo de una de las grandes pasiones del futbolista.

La ubicación no es casual. La vivienda se encuentra a apenas 200 metros del océano Atlántico, en una zona que ofrece privacidad absoluta, cercanía a restaurantes de alto nivel, colegios internacionales y centros deportivos de primer orden. Cascais, además, combina el encanto tradicional portugués con una proyección internacional que encaja perfectamente con el estilo de vida de la pareja.

Cinco años de reforma y un lujo hecho a medida

El proyecto no fue inmediato. Las obras de remodelación comenzaron en 2020 y se prolongaron durante cinco años. El objetivo era claro: crear un hogar único, completamente adaptado a las necesidades de la familia. Para ello, Cristiano y Georgina apostaron por materiales de máxima calidad, con el mármol italiano y el oro macizo como protagonistas en muchos de los acabados.

Cada detalle ha sido pensado al milímetro. Según informaciones internacionales, todos los grifos de la vivienda están fabricados en oro macizo, y uno de los elementos más llamativos es un mural de Louis Vuitton diseñado en exclusiva para la pareja. No se trata solo de lujo ostentoso, sino de una estética cuidada y coherente con su estilo. La mansión también refleja el lado más familiar de Cristiano y Georgina. Una amplia zona de juegos ha sido acondicionada específicamente para sus cinco hijos, reforzando la idea de que esta casa no es solo una inversión, sino un proyecto de vida.