El futbolista Lucas Hérnandez y su esposa, acusados de tráfico de personas
La justicia francesa investiga una denuncia por presunto trabajo irregular contra el jugador del PSG y su esposa
El nombre de Lucas Hernández vuelve a ocupar titulares, esta vez lejos del terreno de juego. El jugador del Paris Saint-Germain y su esposa, Victoria Triay, han sido denunciados por presunto tráfico de personas y trabajo oculto, según una denuncia presentada en Francia.
Una denuncia que sacude al entorno del PSG
La noticia ha generado un fuerte impacto tanto en el ámbito deportivo como en el judicial. Lucas Hernández y su esposa, Victoria Triay, han sido acusados formalmente tras la denuncia interpuesta por una familia colombiana que asegura haber trabajado para el futbolista en condiciones irregulares durante más de un año.
Según la información conocida, la familia, formada por dos adultos y tres hijos menores, habría trabajado entre septiembre de 2024 y noviembre de 2025 en el entorno familiar del jugador, sin contrato laboral, sin un marco legal definido y sometida a jornadas excesivamente largas. Siempre según la versión de los denunciantes, no existían horarios regulados ni condiciones laborales claras.
La denuncia ha sido presentada ante la Fiscalía de Versalles, que ya habría iniciado las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos. Por el momento, se trata de una investigación en curso, sin que exista todavía una resolución judicial.
Presunto trabajo irregular y ausencia de contrato
El núcleo de la acusación se centra en un posible delito de trabajo oculto y explotación laboral, además del presunto tráfico de personas. La familia denunciante sostiene que fue trasladada desde Colombia con la promesa de un empleo estable, pero que una vez en Francia se encontró con una realidad muy distinta. Siempre según su testimonio, no se formalizó ningún contrato de trabajo, no se regularizó su situación administrativa y las condiciones laborales eran incompatibles con la legislación francesa. Estas prácticas, de confirmarse, podrían conllevar consecuencias penales graves.
El caso adquiere mayor relevancia por el perfil público del implicado. Lucas Hernández, internacional francés y campeón del mundo, es una de las figuras del vestuario del PSG y del fútbol europeo. Su situación personal vuelve así a colocarse bajo el foco mediático, en un contexto especialmente delicado.
Silencio de los implicados y prudencia institucional
Hasta el momento, ni Lucas Hernández ni Victoria Triay han realizado declaraciones públicas sobre la denuncia. Desde el entorno del futbolista se mantiene un silencio absoluto, una estrategia habitual mientras el caso se encuentra en fase de investigación preliminar.
El PSG, por su parte, tampoco ha emitido un comunicado oficial. El club parisino suele actuar con cautela ante este tipo de situaciones, a la espera de que la justicia se pronuncie. En el ámbito deportivo, el jugador continúa formando parte de la plantilla, sin medidas disciplinarias anunciadas por ahora. Desde fuentes jurídicas se insiste en la necesidad de respetar la presunción de inocencia. La denuncia deberá ser analizada por la fiscalía, que determinará si existen indicios suficientes para avanzar hacia una posible imputación formal o si el caso se archiva.
Mientras tanto, el revuelo mediático no cesa. El caso combina fútbol de élite, derechos laborales y una acusación grave, elementos que garantizan seguimiento público durante los próximos meses. La evolución judicial marcará el futuro inmediato del futbolista, tanto dentro como fuera del terreno de juego.