La bomba exprés y MVP era para LeBron James y se le escapa en la cara

Los dos malditos de la NBA juntan sus fuerzas

La NBA no deja de sorprendernos con sus vueltas de tuerca de fantasía, y no nos referimos en esta ocasión a la magia desplegada por Stephen Curry y Luka Doncic en el doble duelo directo por el MVP en la Conferencia Oeste, que por cierto ha quedado en tablas con una victoria para Golden State Warriors y otra para Dallas Mavericks, sino a los cambios en el mercado, los cuales nos han dejado una última bomba de locura con el que fuera mejor jugador de la liga y que estuvo hace no tanto tiempo de unirse a los Lakers de LeBron James.

Pero finalmente el jugador maldito, Derrick Rose, termina en la franquicia maldita, New York Knicks, procedente de Detroit Pistons, de donde sale sin pena ni gloria. Esta temporada The Windy City Assassin estaba siendo uno de los jugadores referentes en el equipo de Michigan, pero finalmente ha sido transferido a la ciudad que nunca duerme a cambio de Dennis Smith Jr. El regreso de Rose a la capital financiera del mundo pone a prueba al base en su segunda etapa en la Gran Manzan, donde estuvo en 2016.

Una pena lo de D-Rose que nunca volvió a ser el mismo tras la gravísima lesión de rodilla que sufrió, como vigente MVP de la temporada 2010-11, en el primer partido de los Playoff ante Philadelphia 76ers de la temporada 2011-12. Con todo, ha conseguido reresar a un nivel que si bien no es ni remotamente parejo al que tenía ese jugador que deslumbró al mundo hace casi una década, sí al menos es destacable, acumulando esta temporada 14,2 puntos, 1,9 rebotes y 4,2 asistencias por partido.

Pero en lo que a la actualidad se refiere, indudablemente el cambio es beneficioso para el jugador que, como hemos comentado, sonó para engrosar las filas de la Fiebre Amarilla y ahora entra de lleno en una franquicia histórica con ganas de dar algo de guerra, ya que esta temporada los Knicks van camino de meterse en las rondas finales siendo en estos momentos octavos de la Conferencia Este con 11 victorias y 14 derrotas. No será sin embargo hasta este miércoles el momento en el que podamos ver a Rose vestir de nuevo la elástica del Madison Square Garden, en el choque importante que su equipo tiene frente a Miami Heat, duodécimos y rivales directos de los Knicks por meterse entre los ocho mejores de ese lado del charco norteamericano.