Arranca la revolución en los Lakers: LeBron y Davis se entusiasman con el refuerzo, un base top

La franquicia de púrpura y oro se pone manos la obra para revitalizar el proyecto

Denver Nuggets, o mejor dicho Nikola Jokic y Jamal Murray, han superado a Los Angeles Lakers en la final de Conferencia Oeste de la NBA que se ha celebrado en los últimos diez días y esto ha provocado una reacción inmediata en el conjunto californiano que tendrá consecuencias más que importantes en la composición de la plantilla.

En medio de la gran incógnita que campa en el Crypto.com Arena, la posible retirada de LeBron James, la franquicia pretende acelerar su proceso renovador con dos movimientos muy importantes, para empezar: la salida de D´Angelo Russell y la incorporación de Fred VanVleet.

Por un lado, el base americano, quien se vinculó al equipo a mitad de temporada generando mucha ilusión por la dilatada trayectoria que atesora en la NBA, ha firmado buenas actuaciones en la fase regular, pero a la hora de la verdad ha sido todo un impedimento para que los Lakers se pudieran colar en la gran final que da derecho a soñar con el anillo. Sus pobres actuaciones ante los Nuggets, a pesar de ser una de las grandes bazas de los Lakers junto a Davis, LeBron y Austin Reaves, han colmado la paciencia de una directiva que no está abierta a negociar una extensión de contrato con el jugador de 27 años.

La nota positiva en las oficinas del Crypto.com la pone el citado VanVleet, un base que viene de firmar varias temporadas sobresalientes en los Raptors, que ya sabe lo que es ganar un anillo de la NBA y que ha demostrado tener suficiente personalidad para no arrugarse en los momentos importantes.

En una temporada, la próxima, en la que se podría dar un bajón manifestó de LeBron James, los Lakers saben que el equipo necesitará contar con jugadores con experiencia en el campeonato -y sobre todo en las fases finales- para no volver a sufrir una humillación como la presenciada ante los Nuggets con ese contundente 4-0 recibido que ha generado un clima de crispación en Los Ángeles.