Arde California con el fracaso: Stephen Curry tritura a LeBron James

La estrella de San Francisco reta en el peor momento al gigante de Los Ángeles

Le gusté o no a Luka Doncic, le apetezca o no a un LeBron James, que sigue lesionado, el innovador recurso antes de Playoff de la eliminatoria directa que supone el Play-in está en camino y Los Angeles Lakers, pese a la prestigiosa e importante victoria de ayer ante Phoenix Suns (123-110), con un Anthony Davis recuperado y estelar, están metidos de lleno en ella. Y quien asoma al fondo del pasillo no es ni más ni menos que el jugador más en forma de la liga y el mejor anotador de la misma: Stephen Curry, que de esta manera, si se ve las caras con los angelinos con tanta premura, puede triturar a El Elegido, su archienemigo por el Anillo en la última década (se enfrentaron en las finales desde 2014 a 2018).

La Fiebre Amarilla es ahora mismo un equipo repleto de dudas; desde la llegada de Andre Drummond y su estabilización dentro del actual bloque californiano, al caso Marc Gasol o, sobre todo, la ausencia de The King, una que siembra el terror en Los Ángeles. Sin el 23 no hay gloria y El Rey está para pocos trotes. Sin ir más lejos no ha estado presente en los cuatro últimos choques de los Lakers (38V 30D) y la incertidumbre crece para unos inquilinos del Staples Center que necesitan acelerar de aquí al final de la regular season para adelantar a Portland Trail Blazers (39V 29D), sextos en la tabla, que les saca un partido, y así evitar a Curry, Draymond Green y compañía.

Y es que la última exhibición del playmaker de La Bahía nacido en Akron, como la estrella angelina, con 49 puntos y 11 triples frente a Oklahoma City Thunder deja una cosa clara: ahora mismo el 30 del Chase Center es el jugador más determinante de la competición y, por ende, un rival peligrosísimo para cualquier adversario de Golden State Warriors, que, como decimos, ahora mismo son octavos en la Conferencia Oeste, con 35 victorias y 33 derrotas.

A un partido, el riesgo es enorme

Recordemos que el Play-in es tan emocionante para los aficionados como arriesgado para los equipos implicados, sobre todo para aquellos que sí alcanzaron los ocho primeros puestos. Así, el séptimo y el octavo deberán irse a un duelo directo de cuyo perdedor saldrá uno de los contendientes de la ronda decisiva, porque mientras el vencedor del 7º contra el 8º toma el rumbo directo a Playoff, el que caiga se las verá con el ganador del 9º contra el 10º a un solo choque, con el KO definitivo asomando tras un partido a cara de perro. Podrán entender que una megaplantilla como la de LeBron y estos Lakers ni quieren jugársela contra Curry ni a un partido frente a Grizzlies o Spurs. Knicks, Rockets, Pelicans y Pacers son sus últimos contendientes de la temporada, cuatro rivales a los que los de púrpura y oro tendrán que ganar, ya que ahora mismo Curry sería su obstáculo antes de Playoff; y es un óbice gigante.